El Choque Cardiogénico es una de esas patologías que viene en el box de cosas que todos queremos atender cuando elegimos como especialidad la Medicina de Urgencias. Y, sí, la mayoría de veces, esta entidad es atendida por urgenciólogos, intensivistas y no siempre están a cargo de los afamados cardiólogos.
El estereotipo nos muestra a un paciente infartado que desarrolla falla cardíaca aguda y progresa hasta un estado de mala perfusión tisular, requiriendo no solo el tratamiento para el infarto, sino todo el soporte farmacológico y mecánico circulatorio y ventricular si está disponible. Pero esto tardará algo de timepo.
Al ser una enfermedad tiempo dependiente, los primeros minutos se convierten en una oportunidad de oro para reconocer esta patología y hacer las primeras intervenciones. Así que empezaremos por definir al Choque Cardiogénico de la mano de la opinión de expertos y documentos científicos actualizados.
Definición.
De acuerdo a la guía clínica del Colegio Americano de Cardiología para la evaluación y el manejo del Choque Cardiogénico de 20251, esta entidad es un síndrome complejo multifactorial y hetrogéneo en el cual un desorden cardíaco resulta en un gasto cardíaco insuficiente que culmina en hipoperfusión tisular (con evidencia clínica y paraclínica), muchas veces independientemente de las cifras de tensión arterial. Este documento reconoce la urgencia de reconocer tempranamente esta entidad, realizar una evaluación oportuna y un tratamiento adecuado lo antes posible, lo que tradicionalmente se identifica como un factor que mejora el pronóstico.
Por su parte, The Lancet nos trajo en 2024 un artículo de revisión2 en el cual menciona que el Choque Cardiogénico incluye, de acuerdo a la definición del Shock Academic Research Consortium (SHARC), los siguientes criterios:
- Una presión arterial sistólica inferior a 90 mmHg durante más de 30 minutos, o la necesidad de fármacos inotrópicos, vasopresores o asistencia circulatoria mecánica (ACM) para mantener una presión arterial adecuada.
- Evidencia de hipoperfusión sistémica.
- Un índice cardíaco bajo (≤2,2 L/min/m²) y un índice de resistencia vascular sistémica elevado (>2200 dinas·s/cm⁵) se han establecido como umbrales para el choque cardiogénico.
Este artículo reconoce la importancia de una definición universal que permita conjuntar esfuerzos.
Publicado en el American Journal of Emergency Medicine, el artículo enfocado en la identificación del Choque Cardiogénico en el servicio de Urgencias3, remarca los criterios ya mencionados en las definiciones anteriores, agregando solamente un valor igual o mayor a 15 mmHg en la presión encuña de la arteria pulmonar.
Bien, ahora que tenemos un concepto sobre lo que es el Choque Cardiogénico, preguntemos a nuestros residentes que es el Choque Cardiogénico para ellos y, posteriormente nos enfocaremos en la identificación clínica de este asunto.
Bibliografía.